[195]​ Barnes señala que la legislación de Galerio sólo otorgó a los cristianos de oriente los derechos que ya poseían aquellos que residían en Italia y África. [298]​ Este edicto requería de la venta de alimentos en las plazas para que fuesen efectivas las libaciones. Fue dueño de una casa de baños y para rentabilizar mas el lugar, se le ocurrió crear, en 1826, una ruta entre el centro de Nantes y el spa, Omnibus parisino. En 295, Diocleciano o su César (emperador subordinado), Galerio,[67]​[68]​ promulgó un edicto desde Damasco en el que se proscribían los matrimonios incestuosos y se afirmaba la supremacía de las leyes romanas sobre la legislación local. Pero Diocleciano se opuso al derramamiento de sangre, pues temía que el que hubiera mártires de la causa cristiana … No obstante son venerados como mártires, y buena parte de ellos alcanzaron una gran popularidad por todo el mundo cristiano, dedicándose a sus memorias innumerables iglesias:[373]​. [224]​ Fue en la región occidental en África donde se dieron la mayor cantidad de martirios. En julio de 257 proclamó un nuevo edicto persecutorio: como castigo por seguir la fe cristiana, todos aquellos que profesaran esta fe encaraban el exilio o la condena a trabajo forzado en las minas. Lactancio cuenta que en Antioquía, en algún momento de 299, los emperadores realizaron sacrificios y adivinaciones como intento de predecir el futuro. Posteriormente cuatro miembros más de la casa de Pánfilo fueron martirizados por su muestra de solidaridad con los condenados. H.M. Gwatkin, «Notes on Some Chronological Questions Connected with the Persecution of Diocletian». Diocleciano (244-311) fue un emperador romano que gobernó entre 284 y 305. Las ideas opuestas de estos dos héroes se cruzan. [262]​ Lactancio culpó a los aliados de Galerio de provocar el incendio; Constantino, en una reminiscencia posterior, atribuyó el incendio a «un rayo del cielo». [nota 9]​ Debido a que practicaban una nueva y poco familiar fe,[62]​ que por esta época no se identificaba de forma típica con el judaísmo, los cristianos no tenían esa excusa. [336]​ Se conoce la existencia de cincuenta y un obispados en Egipto en 325; sólo quince de estos se conocen como sedes de la Iglesia cismática. [3]​ El historiador Simon Corcoran, en un epígrafe sobre los orígenes de los primeros edictos persecutorios, criticó a Davies por su exagerada confianza en estos «dudosos actos de martirio» e hizo caso omiso a sus conclusiones. [285]​ Cuando las minas egipcias comenzaron a estar atestadas de trabajadores, especialmente por el ingreso de los prisioneros cristianos, los reos egipcios empezaron a ser enviados a las minas de cobre en Faeno, ubicada en Palestina, y Cilicia, ubicada en Asia Menor. [33]​ [nota 6]​ Maximino (r. 235-38), por otra parte, tuvo como objetivo a los líderes cristianos. Más de mil soldados, varios oficiales y el mismísimo general Barreiro quedaron prisioneros. [342]​ Otros simplemente huyeron. En 324, Constantino era el único gobernante del Imperio y el cristianismo se había convertido en su religión predilecta. [234]​ Para el momento en que Constantino se hizo cargo de la provincia, la iglesia de África se encontraba profundamente dividida. Perú es liberada. Entonces dijo: «Quienes son de mi punto de vista, vénganse a mi lado; y los de la perspectiva de Melecio, quédense con Melecio.» Divididas, las dos sectas siguieron con sus asuntos, ignorando deliberadamente la existencia de los demás. Sin embargo, cuando Eusebio hace comentarios sobre la región, escribe sobre decenas, veintenas e incluso cientos de cristianos condenados a muerte en un solo día, lo cual haría pensar que Egipto fue la región que más sufrió durante las persecuciones. Alcanzó el grado de coronel, tras luchar en suelo italiano. De todas las campañas de Bolívar, ninguna demuestra el coraje y la tenaz voluntad de lucha que animaba el espíritu del Libertador como la que lo llevó de los llanos a los páramos andinos para liberar la Nueva Granada. No obstante, desde el principio el propio cristianismo había sido visto como una amenaza para las tradiciones del Imperio romano. El éxito de su idea comenzó actuar en detrimento de la industria de los carruajes privados, entonces cara y llena de complicaciones. El fracaso esta misión casi le cuesta su carrera. Eusebio en su Vita Constantini declaró que «una vez más los campos y los bosques recibieron a los adoradores de Dios». «Legislation Against the Christians; 58:1–2». [144]​ Otros afirman que Marcelino fue un traditor. [367]​ El académico clásico contemporáneo Richard Porson se burló de Gibbon escribiendo que su humanidad nunca dormiría, «a menos que las mujeres fuesen violadas y se persiguiese a los cristianos». No hace referencia a sus primeras cartas, donde alentaba la persecución. En 1829, las intrigas hacen que Perú vaya contra Colombia, pero la victoria de Tarqui ganada por Sucre, repone la situación.